De Ciudad de Tinta y papel
Un vals en el parque
"Hoy es domingo de Pipiripingo".
Sale el gallo con corbata,
sale el sol a pasear,
y la banda toca un vals,
este vals, en la glorieta:
Un, dos dos,
un, dos dos,
¡Qué bien resopla el trombón!
Un, dos dos,
un, dos dos,
la Señora Avestruz
hoy se ha vestido de tul.
Un, dos dos,
un, dos dos,
todos quieren bailar,
paso adelante y dos atrás.
Uno, dos y tres,
¡Ay Señor Ciempiés,
no me pise más los pies!
El correo
Quiero escribirte una carta.
Una palomita blanca,
un suspiro de algodón,
una risa con destino,
un dardo en el corazón.
La mandaré por el río,
que sí, que no,
la mandaré por avión.
Una rosa de papel,
un barquito aventurero,
unas palabras de miel.
No se la daré al cartero.
Con el soplo del vilano,
que sí, que no,
te la llevaré a la mano.
De Versos, Canciones y nanas para Nana
La tataratortuga
La tataratortuga,
lenta,
visita a sus tataranietos.
La tataratortuga
tan tranquila, tan tronca, tan torpilenta...
viene y va por la ladera
La tataratortuga,
lenta,
tan tarda, tan tronquiparda,
Tiene raíces y ramas
tiene gafas
tiene muchos corazones
La tataratortuga,
al llegar la primavera
(hace ya cien primaveras)
planta siempre una mimbrera
-puñadito de ilusión-
con la más pequeñita
de sus tataranietas
Y se marchan tan tranquilas,
tan tardas, tan torpilentas.
La madre desastre
Esa madre
es un desastre.
Abrocha cojos los botones
de los trajes
Pone la sal en la leche
y ñla leche en el potaje
Esa madre
es un desastre
Que se olvida de pagar
en el mercado
y sube al autobús
sin un duro.
¡Un día de estos
la van a encerrar
entre los muros!
Sí, esa madre
es un desastre
Un desastre total y esplendoroso
que no olvidaría
la sonrisa de un mocoso
ni el extremo opuesto
de la galaxia de al lado.
De Aires para un minuto lento
A Bastián Baltasar Bux
porque lo encuentro
entre los troncos de la chimenea
en los bolsillos de mi abrigo
o sentado en la varilla más alta del paraguas.
A Bastián Baltasar Bux
porque ne gusra su nombre
y escribe cartas a mano, acurrucado,
las tardes de otoño, en algún lugar de los buzones.
A Bastián Baltasar Bux
porque me enseña
lo que dicen los libros cuado duermen
lo que escribe más allá de las palabras
y se inventa laberintos sin principio ni final.
A Bastián Baltasar Bux
porque habita el universo verdadero de mis sueños.
Lo veo bajo las mantas del invierno o en el borde
de las tazas humeantes de chocolate caliente.
A Bastián Baltasar Bux
que viene
del misterio de la lluvia en la ventana
y lo encuentro siempre del otro lado del tiempo
y de las cosas.
El enfado
A dos amigas colegialas
Les pesaba el silencio
igual que la mochila
Se dieron la espalda
sin cruzar una palabra
La luz de la tarde
abrazándolas como una madre
Dejó escapar de su regazo,
Amiga...
Amiga
Amiga
Ya te he perdonado
Ya te he perdonado
UN ECO: Ya te he perdonado
Ya te he perdonado
Ya te he perdonado
Amiga
Amiga
Amiga
-Fue un enfado de tres pasos y medio-