Un pequeño guiño, unos versos simpáticos y desenfadados para hacer disfrutar a los niños y niñas aficionados al fútbol y entusiastas del Real Madrid

 

 

David y el Real Madrid

 

Sueña a menudo David

con jugar en el Madrid

y está la mar de contento:

¡va a ver un entrenamiento!

 

David sonríe orgulloso:

el Bernabéu es grandioso.

Es inmenso de verdad:

¡cabe dentro una ciudad!

 

Casillas, un gran portero,

el mejor del mundo entero.

Aunque la pelota vuele,

no hay nadie que se la cuele.

 

Y si hace una palomita,

¡qué parada tan bonita!

Despeja de rechupete,

¡incluso un obús del siete!

 

Y toda la afición piensa

que con Pepe de defensa

no hay quien llegue hasta la malla

ni se pase de la raya.

 

El defensa brasileño,

sencillo, afable y risueño,

con su juego extraordinario,

hace temblar al contrario.

 

Ficha, y no a precio de saldo,

al as Cristiano Ronaldo,

que levanta expectación

y le da bien al balón.

 

Gran goleador y maestro

lanzando a diestro y siniestro.

Cuánto disfrutan sus compis,

pues marca hasta con el pompis.

 

De Brasil llega Kaká.

Regatea aquí y allá.

No creo que en la Tierra exista

más hábil centrocampista.

 

Xabi no es moco de pavo

dirigiendo el juego. ¡Bravo!

Hace un trabajo muy serio.

¡El chico vale un imperio!

 

El Madrid baila de euforia

cuando obtiene una victoria,

gana la liga o la copa.

¡Ya tiene nueve de Europa!

 

Mas si pierde, es elegante:

felicita al contrincante.

¡Qué feliz está David

viendo entrenar al Madrid!

 

                 (Carmen Gil, www.poemitas.com)