De mi belleza

puedo presumir,

blanco como la cal,

todos lo saben abrir,

y ninguno lo sabe cerrar.

(El huevo)

 

Bailo siempre muy derecho

y cuando empiezo a cansar,

tiemblo y caigo quieto al suelo,

y un niño me tiene que levantar.

(El trompo)

 

Lana sube,

lana baja, los ladrones,

no trabajan.

(La navaja)

 

Subo llena

y bajo vacía,

si no me apuro

la sopa se enfría.

(La cuchara)

 

Dos hermanitos,

muy igualitos,

que cuando llegan a viejos

abren los ojitos.

¿Qué es?

(Los zapatos)

 

Una viejita titiritaña,

que sube y baja

por la montaña.

(La hormiga)

 

Doña Petra va corriendo,

con las trenzas arrastrando,

y un viejito cacanezo

por detrás la va alcanzando.

(La aguja y el dedal)

 

Soy una cosita

que anda al compás,

con las patas por delante

y los ojos por detrás.

(Las tijeras)

 

Juntos dos en un borrico

ambos andan a la par.

Doce leguas anda uno

y una el otro nada más.

(Las agujas del reloj)