EL AUTOBÚS COLORADO

 

El autobús colorado.

¡Atchús!, vaya resfriado.

 

Con tanto barro

por el camino,

pilló un catarro

la mar de fino.

 

Le da aspirinas,

el conductor,

con gasolina

para el motor.

 

Y una bufanda

de pura lana,

a ver si anda

por la mañana.

 

            Pero estornuda

            y se hace un lío:

            lo mismo suda

            que tiene frío.

 

            Lo lleva Elías

            para el garaje;

            en unos días

                  no habrá más viajes.

 

El autobús colorado

prontito estará curado.

 

                   Volver a página principal