SER HOMBRE

 

Por Gladys Dávalos Arze  

 

¿Mamá, por qué no puedo aprender a tejer?

¿Por qué me dices, que muñequitas no debo mecer? 

con lo que la comida me haces gustar,

¿por qué me prohíbes a la cocina entrar?

 

Cuando mis tías vienen de visita

y quiero jugar con mi primita,

saltando a la pita,

de pronto oigo un irritado grito:

“¡Eso no es de hombrecito!”

 

Y cuando me pongo a llorar,

porque yo sólo quiero jugar,

“¡Un hombre no llora!”, me ordenas,

y así me trago mis lágrimas y penas.

 

¿Así seré “todo un hombre”?

 

¿Significa eso “ser hombre”, mamá?

 

 

CHOLITA

 

                                                Por Gladys Dávalos Arze

 

Cholita vanidosa siempre soy,

desde chiquita a bailar me voy

la tarqueada y la moceñada,

la llamerada y la diablada.

 

Vean nomás mi pollerita hermosa,

de cholita caprichosa.

Toda vestida de rosado,

me voy a bailar por El Prado.

 

Mis lindos volados,

mis movimientos osados,

mi trenza larga y negra,

le dan envidia a mi futura suegra.

 

 

 

REFRIGERADOR

 

                                                Por Gladys Dávalos Arze

 

Es algo aterrador

pronunciar re-fri-ge-ra-dor.

En la escuela la maestra,

es bastante diestra,

pero a mí la lengua se me traba,

y se paraliza como con aldaba.

 

 

“Es más fácil que decir Nabucodonosor”,

dice mi papá todo encantador;

pero al ponerme a escribir,

tengo muchas ganas de huir.

 

 

 

 

HELADO DE CHOCOLATE

 

                                                Por Gladys Dávalos Arze

 

Nos alistamos con gran gritería,

para ir todos a la heladería,

nos lavamos las manitos,

nos cambiamos calzoncitos,

nos peinan rulitos,

a mí  y a mis hermanitos.

 

No me gusta el helado de limón,

pero el corazón fuerte me late,

cuando me ofrecen uno de chocolate,

en un enorme cucuruchón.