Para mamá

 

Tengo una mamá divina.

La quiero requetemucho.

Parece un hada madrina

con varita y cucurucho.

 

Sus mimos me hacen cosquillas.

Cuando me da un achuchón,

tintinean campanillas

dentro de mi corazón.

 

Sus caricias son de miel;

sus besos, de caramelo.

Su risa es un cascabel

que me hace tocar el cielo.

 

Su bizcocho de canela

me sabe a gloria bendita.

Si estoy triste, me consuela.

¡Mi mamá es la más bonita!

 

Y si me duele la tripa,

me arrulla, me cuenta un cuento...

Con ella lo paso pipa.

¡No hay mejor medicamento!

 

En este día importante,

yo le quiero regalar

un abrazo de gigante,

que no se puede comprar.

 

             (Carmen Gil, www.poemitas.com)