PATRICIA CON P

 

Patricia pinta un palomo

pillo, panzudo y pequeño:

le pone púrpura el pico,

le pone de plata el pecho.

 

El palomo de Patricia

se ha posado en el perchero

y ella le peina las plumas

con la punta del pañuelo.

 

Pronto el palomo pasea,

presumido y postinero,

mientras Patricia se prende

una petunia en el pelo.

            De "La bufanda amarilla", 1985

 

LUCILA CON L

 

Lucila lame su helado.

El labio se le congela

y la lengua se le hiela

con el hielo limonado.

Su abuelo mira alelado

cómo el barquillo vacío

destila un hilo de frío

que corta como un serrucho

mientras en el cucurucho

se cuela el sol del estío.

            De "La niña calendulera", 1989

 

PÁJAROS DE CUENTA

 

El andarríos

y el andahuertas

son dos pájaros

de cuenta.

 

A veces

pasean

juntos,

sin que nadie los vea,

por los naranjales

o por las riberas,

buscando frutillos, caracoles, moscas,

mosquitos, abejas.

 

El andarríos

y el andahuertas

traman excursiones,

organizan fiestas,

se cuelan de incógnito

en las discotecas

y luego se pasan la noche bebiendo

cerveza.

 

¡Menuda pareja!

De "La niña calendulera. Don Abecedario", 2003

 

JILGUERO ENJAULADO

 

Anteayer, lanzaba

desde el viejo pino,

como desde un trono,

su treno y su trino.

 

Ayer le apresaron

la pluma y el vuelo

y le dieron cárcel

a un palmo del suelo.

 

La jaula es el aula

donde aprende ahora

a decirle al aire

su pena sonora.

            De "Duende o cosa", 1990

 

EL PEZ

 

El pez está en su pecera.

En el silencio del agua

gira como una peonza

solitaria.

 

De pronto, ya no se mueve.

Le digo que nade, y nada.

Y nada: se queda quieto

como un cuchillo de plata.

            DE "Duende o cosa", 1990

 

LA HECHICERA

 

En este bosque vive la hechicera.

En los árboles bulle y en las ramas.

Como la luna, es cuatro veces bella

y cabalga sobre una cierva blanca.

 

Por sus dedos resbalan las caléndulas

y por su cabellera las calandrias.

Tiene un nombre de música y cerezas

que no puede decirse con palabras.

 

Calma la sed. Enciende las estrellas.

Pone en el corazón la miel y el alba.

Quien la sabe buscar, siempre la encuentra.

En este bosque vive, en esta página.

            De "Un ave azul que vino de las islas del sueño", 1996

 

EL UNICORNIO

 

No está. Pero es hermoso.

Nunca fue. Pero existe.

Pasa como una sombra.

Como una lumbre vive.

 

Galopa por mis ojos

y no lo veo, ríe

cuando llora, relincha

dulcísimo y terrible.

 

Blanco. Luna en la nieve.

Gota de armiño. Cisne.

Cal en la cal. Relámpagos

sus patas y sus crines.

Rinocorcel esclavo.

Caballeronte libre.

Unicornio: fantasma

posible e imposible.

            De "Un ave azul que vino de las islas del sueño", 1996