Donde el jején puso el huevo
Disparejas
A David Chericián
No entiendo que la ratona
y el rato no hagan pareja.
¿Por qué el tejón y la teja
no son varón y varona?
Si hay pichón habrá pichona.
Por cada ameba un amebo.
¿Qué son la prueba y el pruebo?
¿Qué son el caso y la casa?
¿Qué son el trazo y la traza?
¿Dónde el jején puso el huevo?
Crónicas del bajo mundo
Viaje frustrado
Las garrapatas querían
irse de noche a la fiesta
a disfrutar con la orquesta
pero carros no tenían.
Desesperadas hacían
cualquier cosa por llegar,
y los perros, sin mirar,
pasaban como los truenos
(como todos iban llenos.
no las quisieron montar).
Regresaban aburridas
y cansadas de esperar
(vestidas y sin bailar)
cuando sobre la avenida
una perra distraída
se preparaba a salir.
Como no pudieron ir
saltaron desde la tierra,
y montados en la perra
fueron todos a dormir.
Breve historia del mosquito accidentado
Un día de mar estático
sobre la arena muy pálida,
soplaba una brisa cálida
que trajo a un mosquito errático.
Pasó un cangrejo lunático
ensimismado y atlético.
Lo vio el mosquito esquelético
y se lanzó el muy tiránico...
Quedó del impacto estrábico
y ahora de colmo es anémico,
con problemas ortopédicos
y tratamiento psiquiátrico.
Quejas de gato-zapato
Me pasé como tres días
para arreglar mi zapato.
Tenía delante un pato,
un caimán y dos jutías.
No me gustan las porfías
ni alterarme, Señor Pez,
pero le juro: Esta vez
casi no pude aguantar...
Se me quisieron colar
una araña y un ciempiés.
El súbito caso del perro del vecino
Y fue un accidente ilógico
que en un taller de mecánica
sin una lucha titánica
muriera el perro de Hipólito.
Explico este caso insólito
como forense simpático:
No es que el perro fuera plástico.
o el gato fuera colérico.
Se trata de un perro auténtico
que lo aplastó un gato hidráulico.
El pez ingenuo
El alcatraz
bajó una vez
adonde un pez
soñaba en paz:
"Ya nunca más
en el país
con la lombriz
seré feroz."
Y dijo: "Adiós,
voy a París
en alcatraz,
vendré después..."
Y el tonto pez
descansa en paz
con un jamás,
sin un después.
Era una vez
un alcatraz
y un pobre pez
como Jonás.