NIÑA

Eres tan frágil,

eres tan leve,

niña de nieve.

 

Eres genuina

como ninguna,

niña de luna.

 

Llevas vestido

de transparencia,

niña inocencia.

 

Tienes el alma

con su contento,

niña de viento.

 

Llevas un bolso,

llevas sombrilla,

niña sencilla.

 

Te vas airosa

con tu donaire,

niña del aire.

 

Por los caminos

llevas empeño,

niña de sueño.

 

DUÉRMASE MI NIÑA

 

Duérmase mi niña,

flor de manzanilla,

que la luna viene

con su sonajilla.

 

Duérmase mi niña

con esta canción,

porque son las notas

de mi corazón.

 

Duérmase mi niña,

duerma tempranito,

que a dormir con usted

viene un angelito.

 

ADRIANA BELÉN

 

¡Levántate niña!

Crece y camina

como va el viento

por cada esquina.

 

Levanta tu corazón

cual flor sonora,

mira que te saluda

la clara aurora.

 

Levántate alegre

que el sol te mira

y el viento toca

su tierna lira.

 

Levántate niña,

llénate de color,

róbale el sueño

a una flor.

 

 

EL MAGO TRUQUINI

 

El mago Truquini,

viento me quería hacer,

para volar y volar

hasta la luz del amanecer.

 

El mago Truquini,

me quería hacer trino,

para que toda la vida

pueda alegrar el camino.

 

El mago Truquini,

me quería hacer sol,

para perderme en la tarde,

en los colores del arrebol.

 

El mago Truquini,

me quería hacer río,

pero le dije que no

que moriría de frío.

 

El mago Truquini,

quería que fuera brisa,

para correr por los campos

muerto de risa.

 

El mago Truquini,

se metió en mi corazón,

y desde allí está urdiendo

la magia de la ilusión.

 

SI MI MADRE FUERA...

 

Si mi madre fuera

matita de artemisa,

cada día se le viera

deshojando una sonrisa.

 

Si mi madre fuera

dueña del cielo,

aseguro que luciera

un lucerito en el pelo.

 

Si mi madre fuera

dueña de lo jardines;

quien les dice, quizá fuera,

jardinera en los confines.

 

Si mi madre fuera

soberana de los mares;

aseguro, no estuviera

navegando en sus pesares.

 

Si mi madre fuera

de una estrella la estación,

seguro que la primavera

naciera en su corazón.

 

Lo que dicen ahora

 

Dicen que a Caperucita,

se le perdió los pasteles

y de tanto llorar por ellos,

dejó mojados los manteles.

 

Dicen que no fue al bosque,

que fue a dar con el mar

porque no cesaba de llorar.

 

Que el lobo lo fue siguiendo,

que no era una bestia feroz,

eso lo dicen ahora,

ya se ha corrido la voz.

 

Que la abuela no estaba enferma,

que en el bosque no vivía

y que la niña Caperucita,

es hija de la fantasía.

 

 

Para una abeja

 

La abeja muy contenta,

liba de flor en flor,

parece que está sedienta,

de aromas y de licos.

 

La abeja es tesonera,

consciente de su labor,

del colmenar la obrera,

confidente de la flor.

 

Surca el aire traviesa,

del tulipán al clavel,

mientras el sol despereza,

sus rayos en el vergel.

 

Vuelve abeja al colmenar,

no te sientas aturdida,

que es necesario endulzar,

lo amargo de esta vida

 

 

 

Cinco sapos

 

Un sapo, un sapo,

de verde overol,

sombrero de pana,

zapatos de charol.

 

Un sapo, otro sapo,

ahora son dos,

no pueden cantar,

están con la tos.

 

Un sapo, dos sapos,

ahora son tres,

llevan la chaqueta,

puesta al revés.

 

Un sapo, tres sapos,

ahora son cuatro,

con sus trajes verdes

vuelven del teatro.

 

Un sapo, más cuatro,

ahora son cinco,

saltan en la hierba,

saltan con ahínco.

 

 

 

 

Microgramas de la luna

 

1

 

La luna para verse oronda,

allá en el cielo rodó

y se volvió redonda.

 

2

 

La luna, para verse iluminada,

raptó las luz del sol

una lejana madrugada.

 

3

 

La luna, para reconocerla

en la oscuridad de la noche,

decidió  parecerse perla.

 

4

 

La luna, se está de buena gana,

viene rodando alegre

hasta mi ventana.

 

5

 

Para cambiar de fases,

la luna pidió prestado

a los gnomos sus disfraces.

 

6

 

La luna, para no morir de pena,

de un momento a otro

se vuelve llena.

 

 

                        Por la huellita, huella

 

Por la huellita, huella,

que tú no ves,

viene muy lento

el señor ciempiés.

 

Por la huellita, huella,

que el viento agita,

viene volando

la mariquita.

 

Por la huellita, huella,

de sal y agua,

danza que danza

doña malagua.

 

Por la huellita, huella,

de nube y cielo,

las golondrinas

trazan su vuelo.

 

Por la huellita, huella,

que alumbra el sol,

va cargando su casa

don caracol.

 

Por la huellita, huella,

de aroma y flor,

se ensimismado

un picaflor.

 

Por la huellita, huella,

de mil canciones,

todos se fueron

de vacaciones.