LA HACHE
Sabréis que la Hache es muda
pero habla y te zahiere,
anda histérica, te hiere
y es demasiado huesuda.
Tiene humor, hueco; no hay duda
que es hombre y hembra y es hada,
lleva hermosura a horcajadas,
funde humildad e hidalguía,
de Homero a la hospedería
y de lo heroico a la herrada.
Del libro El abecedario de Julieta, publicado en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid, 2002
LA EÑE
Es una letra muy ñoña
aunque te llame a los niños,
aunque te haga carantoñas
o te hable de los pestiños.
Te deja en paños menores,
te hace añicos, te da caña,
te riñe y aunque la añores
no olvides, va con legañas.
Tiene estreñimiento, sueño,
maña, años, roña y tiña.
Por tener tiene el empeño
de que diñes, y la diñas.
La nombro a regañadientes
que aunque te enseña emponzoña,
te cuesta un riñón, y es, ¡leñe!
una letrita muy coña.
Del libro El abecedario de Julieta, publicado en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid, 2002
LA ERRE
La Erre no llora
porque no esté en risa
ni en rosa ni en Roma.
Ella no porfía
pero no se baña
con el agua fría.
No quiere rezar
y si no es mejor
nunca es regular.
Tampoco se enfada
porque no la metan
en ninguna cara.
Y es que siempre va
con las herramientas
de aquí para allá.
No es dura y es hierro,
le asustan los grillos,
le gustan los perros.
Se mete en la barra
y aunque no es hermosa
tiene mucha garra.
Ella corre y corre
se monta en el carro
se sale de pobre.
No para, se forra,
no tiene sombrero
pero tiene gorra.
Tampoco es racista
ni está en la maleta
del malabarista.
Bebe en una jarra
y aunque nunca trepa
se sube a la parra.
No estará en la era,
pero sí en la Orden
de la Jarretera.
Barre, borra, ¡Hurra!
Ella erre que erre.
Ella, se lo curra.
Del libro El abecedario de Julieta, publicado en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid, 2002
LA ACELGA
Dicen de las niñas feas
que tienen cara de acelga
pero la Acelga no es fea.
El Acelgo la miraba
desde un rincón de la huerta
y la vio tan verdecita,
tan estirada y tan tierna,
que no lo pudo evitar
y se enamoró de ella.
-Acelga, ¿me quieres mucho?
-Te quiero más que a la tierra,
más que al chorrito de agua
y más que al sol de la siesta.
-¿Te casas conmigo, di?
-me caso cuando tú quieras.
Y le dio un beso en la hoja
florecida de inocencia.
Del libro La cesta de Julieta, publicado en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid, 2004
NANA DEL PIMIENTO VERDE
Duérmete pimientito
que es de mañana
y el tenedor te mira
por la ventana.
Y en el canasto,
los pimientos se esconden
de don Gazpacho.
Cuando el pimiento chico
se emberrenchina,
su mamá llama al ogro
de la cocina.
¡Calla chiquillo!
que va a venir la bruja
del picadillo.
Regalas clorofila
para los dientes,
tienes el cuerpecito
duro y crujiente
o arrugadito,
cuando eres viejo y sabio
pimiento frito.
Del libro La cesta de Julieta, publicado en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid, 2004
EL APIO FELIZ
Su madre lo duerme,
después lo despierta,
le pone el perfume
del agua y la tierra.
Le enseña las manos
y los escaldillos,
la tarde del campo
y el sol amarillo.
Le dice que existe
el queso y la miel
y una tela blanca
llamada mantel.
Y que se haga amigo
de un tal Roquefort,
porque es blando y tiene
muy buen corazón.
Del libro La cesta de Julieta, publicado en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid, 2004
EL HECHIZO DE LOS COLORES
Sábana de avenacon canto de grillo,
todo lo que miro
se vuelve amarillo.
Hojas del otoño,
lluvia en el balcón,
todo lo que miro
se vuelve marrón.
Mirada de niño,
nieve en el barranco,
todo lo que miro
se me vuelve blanco.
Autopista, humo,
invierno, adoquín,
todo lo que miro
se me vuelve gris.
Grajo, golondrina,
nubarrón y cuervo,
todo lo que miro
se me vuelve negro.
Monte con llovizna,
ternero que muerde,
todo lo que miro
se me vuelve verde
Colibrí del día,
palacio del alba,
todo lo que miro
se me vuelve malva.
Navaja de monte,
tiro de escopeta,
todo lo que miro
se vuelve violeta.
Cárabo volando,
viento del oeste,
todo lo que miro
se vuelve celeste.
Botón de cereza,
pelo de raposa,
todo lo que miro
se me vuelve rosa.
El sol del ocaso
sobre la ventana,
todo lo que miro
se me vuelve grana.
Y cierro los ojos
con tantos colores,
que veo la vida
llenita de flores.
Del libro Las brujitas de Julieta, (previsto para publicar en febrero de 2006 en la col. Ajonjolí de la Editorial Hiperión, Madrid)