Jarabe de alegría

 

Hace mucho tiempo que Lina está triste,

hace muchos días dejo de jugar,

no sale a la calle, tampoco se viste

y sola en su casa se pone a llorar.

 

Pero el hada gorda que todo lo sabe,

llamó a sus amigos del placer y risa,

y en una valija donde todo cabe,

metieron los sueños en forma de brisa.

 

Jarabe de cantos, de rondas y juegos,

con siete estrellitas de la noche azul,

batido en un jarro lleno de agujeros

y bien coladito en trozos de tul.

 

El hada Filipa, le puso la risa,

la bruja Cipriana, le echo la ilusión,

la gran simpatía de la niña Luisa

y muchos antojos para la infusión.

 

Los duendes trajeron el verde potaje

y las carcajadas del sapito Luís,

para dar textura al feliz jarabe,

con que se nos cura la tristeza gris.

No existe farmacia que tenga el jarabe,

tampoco doctores con sabiduría,

es una receta que nadie la sabe,

sólo los amigos de la fantasía.

 

Misterioso hechizo, brebaje sin llanto,

sabroso potaje que muy bien nos sabe,

cuando de alegrías, de risas y encanto

antes de dormirnos tomamos jarabe.

Quiero al duende loco que dice mi tía,

quiero a la brujita que sabe reír

y tomar jarabe de dulce alegría,

¡esta misma noche! antes de dormir.

 

Baúl de sueños ISBN 958-30-1174-6

Colección OA, Panamericana Editorial,

Octubre de 2003, Bogotá

 

 

 

Hechiescoba Brujiskaya

 

Hechiescoba Brujiskaya

es una bruja del Este,

y no importa donde vaya,

lleva su gato celeste.

 

Tiene gorro de cosaco

y botas de militar,

en la mano lleva un saco

para su magia guardar.

 

En Siberia tiene casa

que casi siempre está helada,

quizás por eso se pasa

a una playa encantada.

 

Ya no quiere tanto frío,

pues el reuma es su agonía,

decide vivir en Río

entre samba y alegría.

 

Y así la bruja del Este

con su felino celeste,

se marcha para el Oeste

sin importar lo que cueste.

 

 

 

Poemas embrujados ISBN 84-7785-491-2

Colección Caracol, CEDMA,

Junio de 2002, Málaga

 

 

 

Un astronauta en pañales

A David Alejandro

 

Cuando sea un astronauta

Me iré a vivir a Marte

en una estación marciana

donde yo pueda llamarte.

También iré a la luna

para darme un paseito

por ese queso de plata,

y que me veas un poquito.

Desde tu ventana, mami,

tu me podrás observar,

cuando pase por la estrella

que todos llaman polar.

-¿por qué no te vas conmigo

en mi rápido cohete?

Con un buen kilo de papas,

una olla y espaguetis.

Si te vas conmigo, mami,

¡qué bien vamos a pasar!

tu me haces la comida,

y yo salgo a navegar.

 

 

 

Prohibido para mayores ISBN 958-33-6008-2

Colección Arco Iris, Monteclaro Editores,

Marzo de 2004, Bogotá

 

 

Bicoca

 

Bicoca ratita loca

con sus bigotes de foca,

se sienta sobre el candado

esperando a Luís, su amado.

 

Con esa cara graciosa,

tan sonriente y vanidosa,

coquetea a los ratones

que rondan por los rincones.

 

Al ratón Julián, el cojo,

muy pilla le guiña el ojo

y al ratón, Clemente Ruiz,

le respinga la nariz.

 

Menuda rata Bicoca

con sus bigotes de foca,

tiene loco al gato blanco

que se esconde en el estanco.

 

Pero Bicoca es audaz,

y de todo es capaz,

y jamás será atrapada

por la felina mirada.

 

Menuda, es la Bicoca,

con sus bigotes de foca,

sentada sobre el candado

esperando a Luís su amado.

 

 

Horas chicas ISBN 968-6295-61-5

Colección Infantil, Editorial Conexión Gráfica,

Septiembre de 2002, Guadalajara – México

 

 

Enriqueta, la bruja coqueta

 

 

Enriqueta se miraba en un espejo de luna

porque dicen que tenía la cara como gatuna.

Enriqueta se enojaba al oír esas verdades

- si yo soy una belleza de bruja sin fealdades.

 

El espejo le mostraba su esperpéntica nariz

y Enriqueta rezongaba, que sólo era un matíz.

Y sus enormes labios pintadísimos tenía,

porque dice que su boca, es hermosa melodía.

 

Esos ojos tan saltones como los ojos de un sapo

dice Enriqueta que son lo que ella tiene más guapo;

y sus piernas tan flacuchas con dos enormes rodillas

las exhibe contoneando sus horrendas pantorrillas.

 

Enriqueta se coloca un lazo verde en el pelo,

porque cree que esas greñas son un pedazo de cielo;

lleva siempre mil collares para adornar su figura,

y asusta a la pobre gente con tantísima feura.

 

Pero la buena Enriqueta es una bruja coqueta

que le gustan los adornos y sentarse en la banqueta

a ver si un día un brujo, algo tonto y cegatón

le pide por fin su mano y se casan de un jalón.

 

 

 

Brujerío ISBN 968-6295-60-7

Colección Infantil, Editorial Conexión Gráfica,

Septiembre de 2002, Guadalajara – México

 

 

Fiesta de Brujas

 

 

Hizo la bruja Benita en su casa un festín

para brujas con escoba y brujos de corbatín.

Vino volando Tiberia, la bruja de la alegría,

que con Leopolda y Faustina montaron la algarabía.

 

También vino el Brujo Juancho con la nueva aspiradora

y Cornelia prosiguió montando una batidora.

Quiso Plácida lucirse con un vehículo nuevo,

y al no tener una escoba, vino montada en un huevo.

 

Llegó la bruja Matilda demostrando su torpeza,

aterrizando en la sala muy parada de cabeza.

Y no menos divertida fue la entrada de Luciano,

brujo gordo, alto y fofo con su cara de gusano.

 

Horrendos trajes lucieron de diseño muy brujil

que a la bruja flaca y tiesa la hacían ver como un fusil.

Los sombreros de diseño con la copa larga y fina

los lució la bruja Liza y la gorda Josefina.

 

Y de enormes calabazas no faltaron las carteras

y tampoco los zapatos de charol en las punteras;

como ven, el aquelarre fue un éxito aclamado,

en la prensa de las brujas, en la calle y el mercado.

 

Ya se sabe que Benita como anfitriona es genial,

sirve agua con mostaza y trocitos de metal.

 

 

 

Un duende, ocho brujas y un brujo para cantar ISBN 968-6295-71-2

Colección Infantil, Editorial Conexión Gráfica,

Diciembre de 2004, Guadalajara – México