Va la mar desmelenada,
con la espuma alborotada,
llena de rizos y risa
y encajes en la camisa.
Contento le canta el viento
dos fandanguillos y un tiento;
y mueve más de una ola
su blanca bata de cola.
Le hace cosquillas el agua,
por debajo de la enagua,
a la arena remojada,
que bebe el agua salada.
La luna, ea que ea,
va acunando a la marea,
que duerme con risa y brisa
y con plata en la camisa.